Revolución, o Golpe de Estado, Para Acabar con
el Crimen Organizado y Gobiernos Corruptos
+ El recrudecimiento de la violencia en los estados se derivaba de acuerdos entre el narco y los gobernantes.
+ Es muy grave el hecho que quienes llegan al poder ya tengan arreglos con el crimen organizado.
+ Hay acciones muy serias del narcotráfico en comicios. De ahí el avance del crimen organizado en el gobierno.
Cuando el Papa Benedicto XVI expresó su preocupación por el incremento de la corrupción y por la infiltración del narcotráfico y el crimen organizado en México, se estaba refiriendo también y de manera significativa a que esas modalidades de delincuencia estaban permeando no solo los estratos económicos, políticos y gubernamentales, sino también a la Iglesia.
Son pocos los obispos y sacerdotes que responsable y abiertamente no solo han condenado al narcotráfico y las otras formas del crimen organizado, sino que instan al gobierno y a la sociedad a combatirlos de manera determinante.
En la entrega de ayer consignamos la reacción del obispo de Saltillo, Raúl Vera López, sobre la masacre de Torreón la madrugada del domingo. El obispo fue anteriormente titular de la Diócesis de Altamirano y cuya jurisdicción abarca la parte sur del Estado de México, precisamente en donde ahora se disputan la supremacía los carteles de La Familia y el de Los Pelones, pues a los zetas prácticamente los exterminaron.
Monseñor Raúl Vera antes de ser enviado como obispo auxiliar de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, al lado de don Samuel Ruiz y García, externó tanto en cartas pastorales, como en homilías y en entrevistas con autoridades, que el narcotráfico estaba teniendo una fuerza y expansión tal que muy pronto no solo sería un grave problema de justicia, sino de convivencia social y de apoderamientos de los estratos políticos, para así dar un golpe de estado prácticamente silencioso al país. Esto es que se convertiría en gobierno a semejanza de Colombia cuando prácticamente era un narco estado.
Por supuesto que al dominico lo tildaron de acelerado y que hablaba sin fundamento y tanto los gobernadores del Estado de México y de Guerrero de ese entonces celebraron, al igual que los narcotraficantes, que a Vera López lo hayan enviado de auxiliar de don Samuel Ruiz García, al que consideraban igual de acelerado que el dominico, `pues creían que él era el ideólogo y estratega del EZLN.
El tiempo le ha dado la razón a don Raúl Vera, al igual que a don Samuel Ruiz en sus preocupaciones socioeconómicas de las comunidades indígenas.
Hace dos años Monseñor Vera aseguró en Saltillo lo que reiteró el lunes, que el recrudecimiento de la violencia en los estados se derivaba de acuerdos entre el narco y los gobernantes.
Consideró muy grave el hecho sobre que quienes lleguen al poder ya tengan arreglos con el crimen organizado para permitirles operar sin problema.
“Hay una cooptación bastante seria de parte del narcotráfico en los procesos electorales, lo grave de los procesos electorales es que los Gobernadores o Presidentes Municipales entren ya con arreglos serios para darles carta blanca ahí, bueno no carta blanca porque parece cerveza, para darles luz verde para que hagan lo que quieran”, dijo.
Raúl Vera dijo que los casos han sido muy notorios.
“Es una cosa que fue muy notoria, me lo ha dicho gente de San Luis Potosí. En San Luis Potosí con el nuevo Gobierno estatal hay un aumento en el número de muertos y hay cosas que antes no estaban pasando, desgraciadamente esto es lo que está pasando.
“Lo malo es que cuando un gobernante tiene compromiso con un cártel los otros cárteles entran y empiezan a hacerse guerra entre ellos. Lo grave de que un estado, un Gobierno de un estado se comprometa con un determinado cártel es que los demás comienzan a ser mucho más feroces y empiezan a disputar la plaza”, expuso.
Sin precisar nombres o aportar elementos para probar si tiene conocimiento de algún gobernante que haya hecho arreglos con el crimen organizado, dijo que la intención de los gobernantes es tratar de controlar la situación.
Según Raúl Vera, al hacer arreglos con algún cártel se generan celos en otros grupos.
El jerarca católico dijo entonces que en estados como Tamaulipas también se vive la guerra con mayor intensidad, debido a la ruptura entre los Zetas y el Cártel del Golfo, lo que ha generado violencia sin precedentes
En el Estado de México el crimen organizado mantiene especial relación con la iglesia, especialmente con los párrocos de las zonas rurales, al grado tal que son ya varios los curas y sus parroquias que recibido beneficios de los capos, beneficios que se traducen en plantillas completas de vehículos, mejoramiento de las casas parroquiales y hasta dotación de insumos para elevar su espiritualidad y fortalecer su misticismo.
Pero cuando los curas no se comportan cooperativos, los del crimen organizado emprenden acciones en su contra para obligarlos a entrar al aro o para quitarlos de su camino.
Ayer se conoció la información de que el crimen organizado extorsiona por teléfono a los párrocos de la diócesis de Valle de Chalco, a quienes cobra una renta por no hacerles daño, según lo dijo el obispo Luis Artemio Flores Calzada.
Ni los representantes de la Iglesia católica han escapado de este delito, que se ha vuelto común en toda la región oriente, sostuvo el prelado. Flores Calzada aclaró que hasta la fecha ningún clérigo ha sido víctima de la delincuencia organizada, a pesar de que los agresores aseguran que los tienen identificados
El año pasado, en ciudad Altamirano fue baleado el sacerdote Habacuc Hernández Benítez, oriundo de Luvianos, Estado de México, quien junto con los seminaristas Eduardo Oregón Benítez y Silvestre González Cambrón resultaron muertos luego del ataque de un grupo de sicarios.
Los religiosos fueron baleados cuando se trasladaban en una camioneta a una reunión pastoral vacacional que se celebraría en aquella región de la Tierra Caliente.
El entonces arzobispo de Acapulco, Felipe Aguirre Franco, informó que el sacerdote Habacuc Hernández Benítez y los seminaristas Eduardo Oregón Benítez y Silvestre González Cambrón fueron ultimados un sábado por la tarde a balazos.
El prelado no descartó que esos hechos pudieran ser parte del clima de violencia generado por los carteles de la droga en Guerrero y el Estado de México.
Denunció que los sacerdotes se han convertido en rehenes en esta confrontación violenta de ajustes de cuenta de los cárteles que están sobre ellos.
"Eso también trae unos contagios que a veces, sin ser personas de los cárteles, imitan estas acciones violentas y quieren llevar acabo lo que es la ley de la selva, la ley del revolver, de la pistola del ajuste de cuentas del derramamiento de sangre".
Aguirre señaló que las Fuerzas Armadas no bastan para resolver el problema integral del narcotráfico y la violencia, por lo que es necesario que existan acciones que atiendan de manera integral este problema, ya que se estaría en una guerra sin fin.
Por otra parte y apenas el viernes anterior la Iglesia católica mexicana había denunciado, en rueda de prensa, que los sacerdotes que viven en zonas con mayor índice de violencia y pobreza son secuestrados o extorsionados y aseguran que el crimen organizado les exige un pago de hasta 10.000 pesos (830 dólares) a cambio de su seguridad
"(A los sacerdotes) les piden cooperación para darles seguridad, es una extorsión, es una forma de amenaza, a veces un intento de secuestro rápido para que les den los cinco mil, diez mil pesos que juntaron en toda la semana", afirmó el obispo auxiliar de Guadalajara José Trinidad González.
En el marco de la 89 Asamblea Plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), los prelados que en los últimos meses aumentó este tipo de ilícitos a pesar de que fueron denunciados ante las autoridades.
El jerarca católico precisó que por ello, "en muchas ocasiones, como obispos, nos hemos visto en la necesidad de sacarlos (a los sacerdotes) de ese ambiente".
"Es de justicia resaltar que muchos sacerdotes viven su ministerio de manera heroica, a veces incluso en medio de amenazas, pobreza, violencia, extorsiones y agresiones", dijo el secretario general de la CEM, Víctor René Rodríguez.
La Iglesia al igual que la sociedad "sentimos en carne propia los problemas de diversa índole que afectan a nuestra Patria, como es la desbordante ola de violencia e inseguridad que se ha desatado, desde hace varios años, en México, y que ha cobrado numerosas víctimas, muchas de ellas inocentes", señaló Rodríguez.
Reconoció los grandes esfuerzos del Gobierno actual en la lucha contra el narcotráfico, y se pronunció a favor de que el Ejército mantenga su participación en estas tareas a corto y mediano plazo, pues dijo que "la lucha no será ni fácil ni corta".
Consideró necesario seguir trabajando para acabar con la impunidad ya que, indicó, "provoca desconfianza en las instituciones".
La ola de violencia que se vive en el país ha dejado este año, según datos extraoficiales, casi 3.000 muertes violentas, mientras informes oficiales aseguran que son más de 22.000 muertos los registrados desde el inicio del mandato del presidente Felipe Calderón, en diciembre de 2006.
Como es de advertirse pues, el crimen organizado actúa ya sin escrúpulo alguno, debido a que el gobierno más que ser su persecutor es su connivente. De ahí que algunos estratos ciudadanos estén contemplando que la solución de fondo a este problema sea la revuelta social o el golpe de estado apoyado desde el exterior…Y es todo por hoy, después estaremos con ustedes con más de esto y aquello.
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